La Terrible Gracia de Dios

El griego Esquilo escribió: “Aquel que aprende debe sufrir. Incluso en nuestro propio sueño no podemos olvidar el dolor, que cae gota a gota sobre el corazón. Y en nuestra propia desesperación, aún en contra de nuestra propia Voluntad, viene la sabiduría, por la terrible gracia de Dios”

La primera vez que escuché este poema fue hace unos días como parte de un documental de Robert Kennedy. En inglés dice “He who learns must suffer. And even in our sleep, pain that cannot forget falls drop by drop upon the heart, and in our own despair, against our will, comes wisdom to us by the awful grace of God

La gracia de Dios puede ser terrible. En otras traducciones que leí, dice “tremenda”. Pero no, no es “tremenda” es “terrible”. La Gracia de Dios puede ser terrible.

Para explicar lo que pienso acerca de ésto, que se siente muy duro, me remito a un ejemplo que leí en internet y que me pareció estupendo. Supongamos que tienes un magnífico trozo de carne y que quieres rebanarlo, y que para ello solamente cuentas con tu smartphone. Con el smartphone no puedes cortar la carne, para eso, necesitas un cuchillo. Con el smartphone puedes leer acerca de cuchillos, puedes ver la imagen de uno, puedes incluso comprar uno y que te lo lleven a tu casa. Pero, por más que hagas, no podrás rebanar la carne usando tu teléfono.

Lo mismo pasa con el cerebro de todos nosotros.

El cerebro humano ha servido para domesticar el fuego, los animales, entender las estrellas, los principios de la física, educar a nuestros hijos, escribir obras hermosas y también horribles, crear, destruir, descubrir, ocultar. Pero no sirve para entender la Voluntad de Dios.

He escuchado muchas veces a personas quejarse de porqué Dios no les concede eso que que quieren, que no es nada extraordinario: pareja, hijos, estabilidad, salud. Sufren mucho y sufren fuerte porque no entienden que en el plan de Dios no todos tenemos una pareja, no todos tenemos hijos, no todos estamos sanos. Es más, por simple observación podemos darnos cuenta de que no todos tenemos libertad, o seguridad, o comida caliente tres veces al día. Es la Voluntad de Dios, y no nos toca entenderla, solamente seguirla.

El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. El 95% del sufrimiento que sentimos en nuestra vida viene de que buscamos hacer de nuestra vida lo que nosotros querramos; insistimos en hacer nuestra voluntad, no la de Dios. Es un sufrimiento infantil.

Y hay ese dolor que Dios manda, que cae gota a gota y por el cual, incluso sobre nuestra propia desesperación y en contra de nuestra Voluntad, llega la sabiduría, por la terrible Gracia de Dios.

2 comentarios sobre “La Terrible Gracia de Dios

  1. Me gusto esta frase de esquilo soy un buscador de frases , pero esta aun no la comprende aun después de su aproximación de explicarla , entiendo que es lo que dios decide y no lo que nosotros queremos , pero podría explayarse un poco ? Necesito entenderla un poco más gracias

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    1. Buenos días. Antes que nada mil disculpas por la tardanza en responder. Yo la entiendo de esta forma: el aprendizaje implica dolor, aceptar la voluntad de Dios también en muchas ocasiones puede ser doloroso.

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