Archivo de la categoría: Familia

Lucía niña y Lucía adolescente

Una persona que respeto mucho, (mujer como yo), ella muy profesional, inteligente, muy capaz. Me sorprendió grandemente hace algunas semanas cuando me dijo que había escrito la siguiente frase y colocado en su escritorio donde la podía ver y leer con frecuencia: “los demás no me quieren hacer daño”

Me sorprendió porque nunca hubiera pensado que ella, con su profesionalismo, capacidad, experiencia, siente lo mismo que siento yo. Y no es la primera vez que sé, de personas que tienen esa leve sospecha, de que los “demás” quieren lastimarnos.

Este convencimiento, de que la gente quiere molestarnos, lastimarnos, jorobarnos, viene de la imagen que tengo yo, de mi misma, que de-sa-for-tu-na-da-men-te puede ser muy pobre. Sucede que yo no puedo meterme en la cabeza de las otras personas ni ver son sus ojos. Cuando alguien me conoce o me trata, yo pienso que me evalúan igual que yo me evalúo a mi misma; me califican igual que yo me califico a mi misma, con muy bajos números.

Por eso cuando pienso “Fulano no confía en mi” es porque yo no confío en mi; si pienso “Fulano me quiere hacer daño” es porque yo pienso que merezco que me hagan daño; si pienso “Fulano me quiere lastimar” es porque yo soy muy capaz, también, de lastimarme a mi misma.

Esa imagen que de repente puedo uno tener de sí mismo, como muy baja, no tiene nada que ver con logros ni éxitos, tiene que ver con otras situaciones, muy largas de contar. Sin embargo, es una realidad. Que perjudica mucho en la vida en general, tanto para sí mismo como para los demás.

De repente encontré en mi casa un libro muy bueno que tiene algunos años ya de haberse publicado y que no había leído anteriormente. Se llama “Los seis pilares de la autoestima” del Dr. Nathaniel Branden. El libro es algo denso, no es de muy fácil lectura. No es “Condorito” pero tampoco es Schopenhauer. Me lo eché todo y al final viene una sección de frases para completar. (ejemplos aquí)

Processed with PICSPLAY

Esas frases se completan rápidamente con lo primero que viene a la cabeza de uno y sirven mucho, al menos a mi me sirvieron para cambiar ciertas creencias o actitudes. Son más de treinta semanas de frases, y aún después hay una segunda etapa con otras treinta y tantas semanas más. Más o menos a la mitad de la primera tanda, vienen frases como estas:

  • If the child in me could speak, he/she would say… Si la niña en mi pudiera hablar, ella diría…
  • If the teenager I once was still exists inside of me… Si la adolescente que alguna vez fui, todavía existe en mi interior…
  • If my teenage self could speak, he/she would say… Si mi adolescente interior pudiera hablar, ella diría…
  • At the thought of reaching back to help my child self… Cuando pienso en ayudar a mi niña interior….
  • Etc.

Durante varias semanas, las frases tienen que ver con la niña que una vez fui y la adolescente que alguna vez fui. Medio intrigada por la naturaleza de las frases busqué en internet algo de literatura al respecto y encontré que efectivamente es muy importante lograr una buena relación conmigo misma, del presente, y conmigo misma, de antaño. Ni idea tenía que mi yo de niña/adolescente necesita que yo adulta esté pendiente de ella.

Aquí considero pertinente aclarar que yo no soy psicóloga ni coach de vida ni nada, solamente me gusta el tema y por eso escribo acerca de éste.

Total que me puse a escribir las frases y es muy importante que el mensaje que yo le entregue a mi yo adolescente y a mi yo infantil sea positivo porque aquí se trata de mejorar no de empeorar. Después de semanas de escribir las frases, pude observar que como por arte de magia, mejoró muy baste enorme mucho mi apreciación de mi misma, y por lo tanto la apreciación o la imagen de mi que yo pienso que tienen los demás. Por lo tanto, luego entonces, ya no ando pensando que todo el mundo me quiere joder y ya no ando viendo moros con trinchetes en cada esquina.

Y por lo tanto, mi nivel de ansiedad ha bajado muchísimo. La vida, que ya era muy disfrutable y agradable, ahora es más disfrutable y más agradable.

Como dijo Robert Kennedy: “Es a partir de innumerables actos diversos de coraje y valor que la historia de la humanidad se forma cada vez que un hombre defiende un ideal o actúa para mejorar la suerte de los demás o se opone a la injusticia. Envía una pequeña onda de esperanza, y cruzándose entre sí desde un millón de centros diferentes de energía y audacia, esas ondas crean una corriente que puede barrer la pared más poderosa de la opresión y la resistencia

 

El mundo sin problemas

No existe el mundo sin problemas. Con esta frase puedo terminar mi escrito y seguir lo que estaba haciendo (leyendo un entretenido libro sobre los Kennedy que se llama “Gracia y Poder”), más sin embargo me siento en la necesidad de elaborar mi punto.

Me gustaría saber si hay más personas, que como yo, consideran un ideal y hasta una obligación vivir una vida sin problemas. Esto puede deberse, en mi caso, a que yo pasé muchos años desde que nací hasta más o menos los 15 años, sin problemas. La escuela no me costaba trabajo, y al llegar a mi casa había comida y ropa y techo, había doctores cuando me enfermaba así como medicinas. Los niños no necesitan ni exigen más cosas para estar tranquilos para ser felices. Somos nosotros los adultos quienes les metemos esas ideas en la cabeza. Pero ese, es otro tema.

Después de muchos años sin prácticamente ningún inconveniente, más o menos a los 15 años se me presenta un pequeño problema, este es, que me gustaba un niño y que este niño no me hacía el menor caso. Esta situación se repitió durante muchas ocasiones más con otros muchachos, y siempre era la misma historia, el muchacho “X” me gustaba y él no hacía otra cosa que ignorarme. Esto me hacía sufrir porque no había nada que pudiera yo hacer para remediarlo (o lo que hacía no servía de nada) y este fue mi único problema durante muchos otros años más, digamos hasta que me casé, a los 29 años, con el único que sí me hizo caso y gracias al cual pude formar una familia.

Image result for problemas

Comencé a ver de qué lado masca la iguana o a entender lo que es amar a Dios en tierra de indios o cualquier frase hecha similar, cuando nacieron mis hijos, primero Andrés y después Pablo. A partir de ahí (32 años exactamente) y a la fecha, que voy a cumplir 49 en cualquier momento, la vida, mi vida ha sido una serie de problemáticas para solucionar, a veces se incrementan a veces disminuyen pero nunca desaparecen. Tienen que ver con todo lo imaginable desde la generación de dinero hasta gastos que se tienen que hacer, hasta la tristeza de mis hijos por … sus problemas…  pasando por vestimenta, enfermedades (GRACIAS A DIOS NADA GRAVE, lo de “gracias a Dios” subrayado en negritas un millón de veces), saber cuándo dar permisos y cuando negarlos, cosas que se echan a perder en la casa, situaciones que tengo que resolver en el trabajo, fiestas que organiza mi vecino hasta las 3 de la mañana, lluvia que cae encima de la ropa tendida en el patio, personas que ganan la presidencia de la república y se rodean de ratas inmundas y corruptas para combatir la misma corrupción, presidentes de países vecinos que casualmente es el más poderoso del mundo y hacen cambios al tratado comercial más importante del país, aumentos en los precios de la gasolina y de casi todo lo que compra uno, viajes del marido, refrigeradores que se echan a perder, documentos que tiene uno que tramitar, cabello que debe de teñirse para que no se vean las canas, buscar tiempo debajo de las piedras para hacer algo de ejercicio por mandato del ginecólogo y por simple sentido común, y un largo, larguísimo etc.

En resumen lo que quiero decir con estos párrafos es que, desde mi punto de vista, es un error añorar y mirar con deseo a esos años (que fueron bastantes) en los cuales estuve casi sin problemas… me sucedió, cuando llegué a mi casa el viernes para descubrir que los cajones de las verduras del refrigerador se habían roto y que debido a eso la puerta no cierra bien; sentí un fastidio, un cansancio que aunado al de toda la semana, me hizo suspirar para que volvieran esos años en los que mi único problema era que Javier no me hacía caso.

Gracias a Dios puedo entender que eso es una tontería, ni Javier me va hacer ningún caso (lo cual celebro porque entiendo que está bastante neuras el pobre y además porque aprecio mucho a mi propio esposo), ni tampoco se va acabar el mundo por el refrigerador que se echa a perder. Hay tanta gente con problemas de verdad serios y pesados, hay gente que no tiene ni siquiera un poco de seguridad porque vive en países con guerra o porque vive en ciudades conflictivas; personas que no tienen salud aunque tienen dinero; en fin, quien soy yo para añorar un mundo sin problemas.

Bienvenidos los problemas ya que con el favor de Dios todo tiene solución. Por algo los manda el mismo Dios, ¿no es así?

Feliz Cumpleaños Armando

Hoy hubiera cumplido años Armando. Tenía uno o dos años menos que yo así que estaríamos celebrando sus 46 ó 47 años.

Armando murió hace algunos años, muy joven. Una muerte completamente innecesaria. Cuando estás en tus cuarentas no se supone que vas a morir. Se supone que estás a la mitad del camino y que ya tienes algo de experiencia en algunas cosas y absolutamente ni idea de qué hacer en otras muchas; en tus conversaciones ya puedes utilizar la frase “…hace veinte años…” y todavía te parece increíble que hace veinte años ya tenías credencial de elector y responsabilidades de adulto.

Tendremos cuarenta, tendremos cincuenta años, tendremos hijos y obligaciones, tendremos empleos y objetivos que cumplir, y sin embargo seguimos sintiendo también, lo mismo que a los 18, 20 ó 22 años. Mucha inseguridad, muchas dudas, muchas preguntas acerca de que si estoy haciendo lo correcto; deseos de mandarlo todo a volar y quedarme viendo la tele o durmiendo; ganas de reír y echar relajo sin tener una preocupación en esta vida. Nuestra mente vuela añorando esos años (hace más de veinte años que pasaron) de despreocupación y diversión; estamos volando mentalmente, cuando la voz de uno de nuestros hijos o de nuestro esposo/a o de nuestros colaboradores del trabajo nos despierta para hacernos pisar la realidad.

En fechas como hoy, facebook viene y te dice “Es cumpleaños de Armando, ¡ayúdalo a celebrar!” porque una de las novedades de la vida moderna es que tienes a facebook para mantenerte vivo el recuerdo de la persona que debería estar celebrando su cumple pero ya no está con nosotros. Armando, Alejandro, José Luis, son tres amigos que se fueron demasiado pronto y que nunca me imaginé que me costaría tanto trabajo reponerme de su ausencia, y sin embargo aquí estamos, con nuestros trabajos nuestros compromisos nuestros hijos nuestros pendientes, los pagos que tenemos que hacer, el inicio de curso escolar, el dentista de Pablo, el piano de Andrés, las cosas que te mantienen atado a esta vida, algunas muy disfrutables, otras no tanto, mientras piensas: hoy hubiera sido cumpleaños de Armando.

Feliz cumpleaños Armando, donde quiera que estés.

Image result for feliz cumpleaños blanco y negro

Ni la más inteligente ni la más tonta

Yo no me considero ni la más inteligente ni la más tonta. La más tonta, tal vez podría ser aquella del chiste que estaban tres mujeres en el desierto y llevan muchos días perdidas, están cansadas y con hambre, sed, adoloridas, en fin la situación no es buena. De pronto como siempre pasa en estos chistes encuentran una lámpara mágica, la frotan y aparece, claro que sí, un genio, que les dice que cada una tiene un deseo.

  • La primera pide irse a su casa con su familia y zaz concedido
  • La segunda pide irse a su casa con su familia y zaz concedido
  • La tercera dice “me siento sola, me gustaría ver a mis amigas…” y zaz concedido también.

Tal vez no soy tan tonta como la del chiste también creo que no soy tan inteligente como Madame Curie, Golda Meir, Indira Gandhi o como Luisa May Alcott o Jane Austen, Kate Middleton o Letizia Ortiz. O tan abusada como la Gaviota que al parecer es más lista que todas las antes mencionadas juntas.

Dicho esto, quiero aceptar, admitir, que no entiendo el problema del aborto.

Para mi está más que claro que el aborto es matar a otro individuo y que la diferencia entre matarlo antes de nacer o después de nacer es únicamente de tiempo o de edad. No entiendo porque la mujer que practica el aborto es “víctima” si ha tenido a su alcance cualquier cantidad de métodos anticonceptivos siendo uno de los más bonitos y baratos el que se conoce como cerrar las piernas.

Mi hijo mayor Andrés nació un 20 de octubre; el 7 de septiembre siguiente yo estaba en casa de una de mis mejores amigas porque era su cumple. Por eso no se me olvida la fecha. Era el cumple de mi amiga. Nos sentamos a echar el chisme y me dice ella “¿una cervecita?”; sabiendo que mi respuesta era invariablemente afirmativa, ya estaba destapando la bien helada cuando para su sorpresa le dije “no caray, no puedo. Creo que estoy embarazada”

Mi hijo Pablo estaba ya bien colocado en su lugar de gestación; nació el 8 de mayo, a las 38 semanas de gestación por lo tanto, cuando rechacé esa deliciosa cervecita, Pablo tenía 3 semanas de VIDA y más o menos este tamaño:

Related image

De una de estas semillas, en tamaño real, aprox 0.4 cms. NO cuatro centímetros, sino el 40% de UN centímetro. Y de ese pequeño tamaño, Pablo estaba firmemente colocado y VIVO en su lugar. A mi no me lo cuentan. Se siente clarito cuando estás embarazada, se siente que una PERSONA está ahí, bien instalado/a.

Esta persona (pequeñita) no se tiene la culpa ni es su responsabilidad la forma en la que llegó a instalarse ahí, al vientre de la señora que lo está cargando. Si la señora no tenía planes de tener hijos, si es producto de una violación, si su pareja es un borracho pegador y mujeriego, si la señora utilizó métodos anticonceptivos que fallaron, la PERSONA ahi instalada adentro de ella no se tiene la culpa ni le vale un cacahuate, así como tampoco le importa al que trabaja en el Oxxo o al presidente de la república o al tío pancho de la misma señora.

El nuevo bebé, el presidente de la república, el empleado del Oxxo y el tío pancho, todos tienen en común que son personas independientes, ajenas a la señora, y que matarlos es un delito, está mal en el 100% de los casos.

Por eso me cuestiono mi inteligencia, porque por más que le doy vueltas al asunto, no entiendo, como puede estar bien matar a la semillita de sandía, (o dicho de otra forma: como puede ser un “derecho” el aborto), y en cambio no está bien matar al presidente, al del oxxo ni al tío pancho. Nunca lo entenderé.

Agradecemos al Sol su participación en esta historia

Con el “Sol” no me refiero al cantante de todos conocido, amado por unos, detestado por la Chule, odiado por otros más. Me refiero al astro que está al centro del sistema solar, fuente de energía desde hace billones de años y que seguirá proveyendo luz, calor y más energia durante algunos millones más.

Nosotros nos mudamos aquí donde vivimos hace varios años. Cuál no fue nuestra sorpresa cuando caímos en la cuenta de la forma más dolorosa posible de que en la periferia de la ciudad, se paga más por el kilowatt de electricidad. No sé porque yo tenía la idea de que sería más barato. Nanay de Paraguay.

RECIBO JULIO

Perdimos el subsidio al primer o segundo bimestre de vivir aquí. Llegaban unos cuentones tremendos de electricidad. En la casa de ustedes utilizábamos lo menos posible, iluminándonos prácticamente con velitas, siempre cuidando el consumo (“¡¡¡APAGA EL AIRE ANDRÉS!!!! ¡¡¡APAGA EL AIRE, PABLO!!!)… sintiendo que se salía el corazón cuando llegaba el recibo y haciendo literalmente sacrificios para pagar cada bimestre. No les voy a decir cuánto era, creánme, era una buena lana.

Siempre soñamos mi esposo y yo con tener páneles solares y le comentamos este sueño a nuestro excelente y querido amigo Raúl Monforte. Raúl  nos hizo algunos presupuestos y la idea era ahorrar el dinero pero en esta vida moderna siempre hay gastos y pagos; el tiempo iba pasando y no llegábamos al ahorro estipulado.

Hasta que un buen día, un maravilloso día, un magnífico día. Me habla Raúl Monforte. RIIINNGGG ¿sí bueno? … Me dice Raúl “pásame tu CURP y tu número del Servicio Social”. Inmediatamente le dí los datos requeridos.

Resulta que tenía yo un dinero en mi subcuenta del Infonavit. Yo trabajo desde los años 90s y nunca había utilizado el dinero de mi subcuenta. Un joven de nombre Juan Carlos de una empresa llamada ONIS VIDA hizo todos los trámites. LITERALMENTE hablando yo no tuve que mover ni un dedo. ONIS VIDA hizo todos los trámites con el Infonavit y con la empresa de Raúl, que se llama Ingeniería y Desarrollo de Yucatán.

Con un profesionalismo que ya lo quisiera el “Sol” (ahora sí me refiero a Luis Miguel), Ingeniería y Desarrollo de Yucatán llegaban a las 8 punto cero cero a mi casa, trabajaban todo el día y más pronto que tarde la instalación quedó lista. Luego tuvimos que esperar unas semanas a que la CFE hiciera el cambio de medidor. Y desde entonces, hasta ahora, nuestro recibo de luz eléctrica ha sido de CERO.

En este bimestre con el calor que nos ha enviado el Sol, (el de verdad), confieso que yo tenía un poco de miedo porque los aires han estado trabajando a todo lo que da. Pero cual no ha sido mi felicidad y algarabía cuando veo que mi recibo nos llegó, otra vez, en CERO PESOS.

No estoy de acuerdo con quienes dicen que no ponen paneles porque cuánto tiempo se van a tardar en amortizar la inversión. Es como que digas “mi casa me costó tanto dinero, si yo viviera en una casa rentada, ¿cuánto tiempo me tardaría en amortizar?” la casa de uno es su patrimonio, lo que dejará a sus hijos; también pienso yo que los paneles solares son una inversión, no un gasto.

Aún así, puedo decirles que con los tres bimestres que me llegaron en ceros yo ya amorticé la quinta parte de los paneles solares. En algunos pocos años ya desquité toda la inversión.

Esta será la última vez que hablo o publico de mis paneles solares porque ya estuvo bueno de estar faroleando. Lo comento porque pienso que es una excelente idea y pienso que mi experiencia puede ayudar a otra gente a tomar la decisión. Ojalá se animen, de verdad vale la pena.

Mamá que trabaja

En mi lugar de trabajo, Fundación Bepensa, la estructura es como sigue: hasta arriba el Presidente del Consejo, luego el Consejo, luego el Gerente y luego dos jefes de proyectos, uno de los cuales soy yo. Hace algunos días, regresando de Tizimín, el Gerente le dijo al Presidente: “Fernando, ¿cuándo quieres que nos reunamos para revisar pendientes?” Fernando le contesta, medio serio medio en broma, “¡Cuándo Lucía quiera! ¡qué decida Lucía!”

Todavía medio sin entender, le dije “Fernando, a tus órdenes” Su respuesta fue: “las últimas dos juntas te saliste a la mitad. Así que tú eres la más ocupada. Así que ¡tu pon la fecha!”

Roja como un tomate, o como el logo de Coca Cola, tuve que reconocer la absoluta verdad del comentario. La junta anterior tuve que salir antes de tiempo porque era la obra de Teatro de mi hijo Andrés. Y la junta anterior a ésta, igual me tuve que retirar antes de que termine por que era el festival de fin de curso, también de mi hijo Andrés.

Roja como el logo de Coca Cola, y muy muy apenada, le dije bajito:  “…es que junio es un mes muy complicado…”

Cuando se es una mamá de trabaja, yo no puedo hablar por las demás mamás, pero puedo hablar por mi. Yo como mamá que trabaja me queda muy claro que mi prioridad es ser mamá. Mis jefes lo saben y también mis patrones y creo que se lo he dicho a toda la empresa. Primero mis hijos. Fin de la discusión.

Eso no quiere decir que yo soy la mejor mamá del mundo, lejos de eso, ni que me vayan a dar un premio por mis extraordinarias dotes como madre y esposa, para nada. Solamente quiere decir que en la vida hay prioridades y para mi me queda claro cuales son las mías. Tampoco quiere decir que yo dejo tirado el trabajo, que no cumplo mis objetivos, que no repongo el tiempo de trabajo que me conceden para ver cosas de mis hijos;  y que lo hecho todo, de la mejor manera posible, haciendo mi mejor esfuerzo.

Image result for work mom

Soy una mamá que trabaja feliz porque me encanta lo que hago, y en Bepensa nunca de los nuncas me han negado un permiso para atender situaciones que tienen que ver con mis hijos. Mi esposo también está muy pendiente y ahí la vamos llevando. Y mis hijos han tenido que aprender que hay cosas que no se pueden hacer porque su mamá trabaja.

Quedamos en que la próxima vez que nos veríamos sería el tres de julio y … no voy a poder ir por un trámite de mi hijo Andrés que a fuerza tienen que ir ambos papás. Parece chiste. Muerta de la verguenza le pedí muchas disculpas a Fernando, y él, de lo más amable y comprensivo, supo entender.

Así es esto, en la vida hay prioridades.

Bloquée y fui bloqueada

Hago una comparación con el inmortal poema de Amado Nervo que se titula “En paz” cuyas últimas estrofas dicen más o menos así:

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. 
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

Ahora yo digo: “bloquée y fui bloqueada. ¡Whattsapp nada me debes. Whattsapp estamos en paz!”

Últimamente he escuchado y leído una discusión que se alarga desde los comienzos de la historia. ¿Qué es mejor: intentar solucionar las cosas o cortar por lo sano? Me refiero a cuando hay conflicto entre dos seres humanos.

Image result for whatsapp

El conflicto es inevitable. No creo que haya una sola persona que haya vivido enteramente sin conflictos. Incluso seres espirituales de gran estatura como Juan Pablo II o la Madre Teresa, tenían detractores y enemigos. Qué más podemos esperar de nosotros los “normales”.

Lo maduro es intentar resolver el conflicto. Intentar el diálogo o la negociación, gestionar de una manera adulta mediante la palabra, sin hostilidades sin insultos sin agresiones; llegar a comprender qué es lo que pasa y como se puede resolver de la mejor manera.

Sin embargo, aunque esto es perfectamente lograble en muchos muchísimos casos, es imposible en algunos otros. En algunos casos, lo más sano es la “fuga geográfica” así le llaman a esa acción de “cortar por lo sano”.

En estos tiempos modernos, la “fuga geográfica” se traduce (en parte) a “bloquear” a esa persona por whattsapp, por facebook y otras redes sociales. Es una estrategia a mi gusto, perfectamente válida y razonable. Me hace pensar en la cantina para el alcohólico. La cantina no tiene nada de malo. Es un negocio donde venden bebidas alcohólicas a donde van personas a conocer gente, platicar, divertirse, etc. Muchísima gente visita la cantina y pasa un rato ameno y agradable sin mayores consecuencias.

Sin embargo hay algunas personas para quienes visitar la cantina es un problemón. No pueden controlar el alcohol que toman; el alcohol es su peor enemigo ya que los orilla a endeudarse, a pelearse y ser agresivos; o a deprimirse y llorar; y aún después de haber salido de la cantina, sigue la cruda económica moral y física. Todo un desmadre por haber ido a la cantina una horas.

La cantina es lo mismo en el caso de algunas personas para otras personas. La persona A es la cantina y la persona B es el alcohólico. La persona A es perfectamente amable y encantadora para la mayoría de la gente. Pero no para la persona B, quien no debe ni acercarse a la persona A porque sufrirá las consecuencias. Algo así me imagino.

Yo soy la cantina para quienes me han bloqueado y yo tengo mis propias cantinas a las que a mi vez, he bloqueado también. No tiene remedio, así es. La solución del alcohólico de NUNCA VOLVER A PISAR UNA CANTINA parece drástica pero es la mejor. La determinación que tomaron quienes me bloquearon puede parecer exagerada, pero no lo es. No lo es. Es la mejor decisión, como se puede corroborar con la paz que se siente al no tener que lidiar al enfrentarse con la cantina “Lucía”.

Como dicen en Missisipi: A-mén to that.

De lo que huye el hombre muere

Mi papá #pájaro tenía un temor horrible a caerse de la hamaca. Corrijo, tenía terror a que la hamaca se cayera mientras él estaba adentro. (¿o se dice “encima”?)

Cuando se iba acostar en su hamaca, seguía un ritual que consistía en comprobar que el hamaquero estuviera bien pegado a la pared, y que la “S” que estuviera bien colocada; que la soga estuviera bien enganchada en la “S” y que la hamaca estuviera bien amarrada a la soga. Siempre colgaba la hamaca a un centímetro del suelo, apenas lo necesario para que pudiera mecerse sin topar con el piso. Era muy cuidoso con el asunto porque, como he dicho, le preocupaba mucho que la hamaca se cayera y pudiera quebrarse un hueso o la cadera. Decía que si se quedaba “inútil”, postrado en una silla de ruedas, nosotros, sus hijos, lo íbamos a llevar todas las tardes al parque de la Alemán a que se quede ahí sentado horas de horas bajo la lluvia y la caca de los pájaros.

Un día llego a casa de mis papás y mi mamá me dice “se cayó la hamaca de tu papá”

Gracias a todas esas precauciones arriba mencionadas, no le pasó nada, más que un sentón. “Pero, ¿¿qué pasó??” le pregunté a mi mamá. Su respuesta fue “Ya ves. De lo que huye el hombre muere”

A lo largo de mi larga vida he corroborado esta frase many, many times. Aquella mujer que era maestra de un gimnasio, estaba en perfecta condición, comía sus licuados proteínicos y cuidaba mucho su alimentación, jamás fumaba ni bebía. Antes de cumplir los 50 años la invadió un cáncer.

Otra señora que conozco que ha luchado durante años de años para tener dinero, ha trabajado horas de horas, ha emprendido negocios, ha pasado la mayor parte de su vida intentando ser rica; hoy por hoy tiene más de 70 años y aún pide prestado para llegar a fin de mes.

Sería una inmadurez y una tontería pensar que el camino a seguir es dilapidar el dinero, volverse una floja, dedicarse a la cochinita y a ver tele, o en el caso de mi papá #pájaro, colgar la hamaca con las sogas raídas o colgarla tan alta que queda horizontal y dura como una puerta. Nada de eso.

Image result for hamaca yucateca

Solo que estas experiencias nos hacen pensar, al menos a mi, que aquello que me obsesiona, seguramente me va alcanzar, de una u otra forma, acabaré bajando la guardia y en ese momento ZAZ me caerá encima. Parece chiste, sin embargo los ejemplos que he presenciado, me hacen pensar que no es chiste, que es una realidad la frase “de lo que huye el hombre muere”

Así que, eso que me preocupa, lo pongo en manos de Dios, y observo encantada como la ansiedad desaparece, pues se la he dejado a Dios. Me siento tranquila y dejo de huir de aquellas ideas o miedos que en realidad no existen, solamente están en mi imaginación. Para que luego no me vaya a pasar como a mi papá y se me caiga la hamaca.

 

Netflix y las adicciones

Netflix llegó a México en el 2011 y a mi casa hace un par de meses. La razón por la que nos tardamos tanto en recibir a Netflix en la casa es porque me conozco que tengo una fuerte tendencia a las adicciones y sabía el peligro que corría.

Ya he comentado en este blog de cuando, a inicios de los 90, mis amigas me regalaron la televisión por cable y como resultado yo no quería salir más que lo mínimo a la calle con tal de quedarme a ver tele.

Similar me sucedió en 1987 u 88 cuando a mi sobrino Roberto le compraron un Nintendo NES, la primera versión con el primer juego de Mario Bros todo pixelado. Cualquier oportunidad que se presentaba de ir a su casa para jugarlo era sumamente aprovechada. Se organizaban las salidas a Bimbombao o Zac-Nah y yo no quería ir a ningún lado con tal de seguir intentando rescatar a la fucking princess. Era un martirio matar al “dragón” (ya sabemos que no es un dragón) y encontrar un letrero que decía “the fucking princess is in another castle” (tal vez sin la palabra fucking). Sin embargo orgullosa me siento de decir que gané todo el Mario Bros, el Duck Hunt, así como los juegos Contra, Pleasure Island y Kid Icarus.

Image result for mario bros nes

La razón por la que no quería tener Netflix en la casa es precisamente porque conozco mi tendencia a las adicciones electrónicas por así llamarles. En esas otras experiencias, con la tele por cable y con el nintendo, yo no tenía hijos, ni mayores obligaciones. Hoy por hoy, es más complicado que en aquel entonces. Llegan mis hijos a decirme:

–Mamá, tenemos hambre

–¡¡Agghhhh estoy viendo el documental de Whitney Houston! ¡¡coman cereal o háganse un sandwich!!

También me dicen: “mamá, tenemos que ir a la escuela. ¿nos llevas?” “¡¡Aggghhhh estoy viendo el documental de Kurt Cobain! ¡vamos rápido!”  Con todo el dolor de mi corazón le pongo pausa a lo que estoy viendo y los llevo a la escuela.

Mi vida se resume como sigue: Ir al trabajo– ver Netflix — dormir. Los fines de semana es: Ver Netflix– dormir. Se repite todo otra vez a partir del lunes.

Ayer sábado vi el documental de Whitney Houston. Se llama “Can I be Me?” Una historia muy triste para quienes la vimos nacer, crecer y morir. Una lección de cómo aquellos que lo tienen todo, no necesariamente son felices. Whitney tenía TODO: preciosa de pies a cabeza; voz increíble, pocas veces igualada, la riqueza, intensidad, complejidad de su voz; no sé si son los términos adecuados: su voz era sensacional. Vendió millones y millones de discos, logró romper records musicales, llenó conciertos. Todo eso se fue a la basura por su adicción a las drogas, que utilizaba –según el documental– desde muy jovencita y porque todo el mundo lo hacía, como algo “recreacional” y acabó siendo la causa de su muerte a la muy temprana edad de 48 años.

Image result for can i be me

Se menciona en el documental otras situaciones, por ejemplo su supuesto lesbianismo, sus papás sobre demandantes, el marido Bobby Brown medio zafado; queda bien claro que fueron las drogas las que ocasionaron no solamente su muerte sino la de su hija de 22 años Bobbi Kristina. Qué bueno que Whitney no vivió para ver a su hija morir tan joven y bonita. Un padre nunca debe enterrar a su hijo.

Volviendo a Netflix, ya tengo una lista enorme de videos, series y películas para ver… lo sabía, damn it, lo sabía… por eso no quería recibir a Netflix en la casa.

Pablo y el in vitro

Pablo mi hijo de 14 años me acompañó al súper. De regreso platicábamos acerca su maestra de matemáticas, quien vive ahí cerca. Se llama Paty. Le pregunté si ya se había casado. Pablo me dijo que no, que es soltera, pero que es joven aún. “¿joven?… (le dije)… ¿cómo cuántos años tendrá? Pablo opina que tendrá como 30. “Pues ya no está tan joven… (le dije) … ya debería estar pensando en casarse. Sobre todo si quiere formar una familia. Es muy riesgoso tener el primer hijo después de los 35 años”

probeta-graduada-cristal-500-mlPablo me dijo: “Pero… y Fulanita? Fulanita tenía 40 cuando nació Little Fulanita (su hija)” Pues sí, es cierto. En primera, fue un milagro, en segunda, Fulanita siempre ha tenido un estilo de vida muy saludable, come sano, hace ejercicio, y en tercera, Little Fulanita fue fertilización in vitro. A lo  mejor eso tiene algo qué ver con el hecho de que haya nacido  muy sana aunque su mamá era cuarentona.

¿QUEÉEEEEEE? ¿Little Fulanita es QUEEEEEEE?????

La fertilización in vitro (FIV) es un proceso de fertilización en el que un huevo se combina con esperma fuera del cuerpo, in vitro (“en vidrio”). El proceso involucra monitorear y estimular el proceso ovulatorio de una mujer, remover un óvulo u óvulo (huevo o huevos) de los ovarios de la mujer y dejar que los espermatozoides los fertilicen en un líquido en un laboratorio. El óvulo fecundado (cigoto) se somete al cultivo de embriones durante 2-6 días, y luego se transfiere al mismo u otro útero de la mujer, con la intención de establecer un embarazo exitoso. (Tomado de Wikipedia)

Pablo estaba muy impresionado. Una cosa es que lo oigas por ahí, el término “in vitro”, en la escuela como parte de las asignaturas de ciencias naturales o biología o educación sexual. Y otra muy diferente conocer y tratar con una persona que vino a este mundo mediante esta técnica de reproducción asistida.

Dije “Creo que Little Fulanita no sabe que ella vino al mundo mediante el in vitro. Mejor no se lo digas” “No mamá, claro que no. No se lo voy a decir”.

Nos quedamos callados unos minutos. Como una ola en el mar que ves que va a venir pero esperas que no venga pero sabes que ahí viene ahí viene ahí viene … Después de unos minutos de silencio, Pablo me dice: “Y yo, mamá? ¿Cómo llegué yo al mundo?”

“Pablo, hijo, tu papá y yo usamos los métodos tradicionales. Una noche del mes de septiembre, escribimos una carta a París, Francia. Nueve meses después llegó una cigüeña, que te dejó en el jardín de nuestra casa. Los primeros meses hablabas francés únicamente, poco a poco aprendiste el castellano”

cigue

Pablo y yo nos reímos de buena gana. Qué lindos momentos vivimos con los hijos, sobre todo cuando ya olvidaron el francés y pueden hablar correcto español.

El clima nublado

addamsAmo el clima nublado. Creo que eso me hace semejante a Morticia Adams. Hace muchos años, llegó a nuestras salas de cine una película inspirada en la serie de televisión “los Locos Adams”. Era 1991. En una escena memorable, Morticia está feliz con el clima. Le dice a Homero que está feliz con el clima. Claramente se escucha una tormenta y muchas rayos y truenos. O sea: Morticia ama el mal clima. Igual que yo. Cuando hace nublado como hoy, soy feliz. Netamente me levanta el ánimo, me pone de buenas.

 

 

elecciones-mexico-2018Comienza el 2018 con un clima ideal y mucho trabajo. Este año 2018 será de Mundial de Futbol (excelente) y de elecciones en México y en Yucatán. ¿no coinciden las fechas? No lo he revisado, si es así, ya estuvo que las elecciones se fueron al caño. Nadie le va a prestar la menor importancia si hay Mundial de Futbol y peor, si nuestra selección hace un buen papel. Dudoso, sin embargo, lo último que muere son las esperanzas.

 

One-Day-at-a-Time-300x225Será un año para vivir 24 horas a la vez. Este concepto, de vivir un día a la vez, es maravilloso. Estoy convencida de que el cuerpo humano y la mente humana y el intelecto o la psique humana no da para más. No nos alcanza para vivir o planear o tener ideas o pensamientos que vayan más allá de las 24 horas. Por algo hay un período natural de sol y de oscuridad y ese es el ciclo perfecto para todos.

Solamente tenemos un día, hoy. Mañana no sabemos. Hoy disfruto lo que Dios me ha dado y que le agradezco en el alma, sobre todo mi familia y que estén todos saludables. Como dijo un amigo “cuando hay salud, lo demás, es vanidad”

 

Salir a caminar

Aquí afuerita de la colonia donde vivo, hay una magnífica ciclopista. Desde que vivo aquí en agosto del 2011, he usado la ciclopista para caminar.

Al principio salía con mi bicicleta. Compré una para eso; lo cierto es que no me gustó para nada, ya que cuando me encontraba en la misma pista con otra bici o con un peatón, me iba de lado y estuve a punto de caer no una sino varias veces. Además, me perseguían los perros de los vecinos (los perros propiedad de los vecinos) en más de una ocasión tuve que salir en mi bici armada con salchichas que les tiraba a los perros para distraerlos y poder pedalear lejos de ellos… nunca he sido muy ducha con la bici es la verdad.

Así que mandé la bici a volar y comencé a usar dos mis piernas para avanzar por la ciclopista. Dentro de las muchas, muchas bendiciones que debo agradecer y agradezco a mi Poder Superior, está ciertamente la de esta ciclopista.

He salido a caminar más o menos tres veces a la semana desde el 2011, así que podemos decir que ya lo hago de forma regular, ya son casi siete años. En esos siete hermosos años de hacer este ejercicio, no he bajado ni 500 gramos, ya que la caminata no es un ejercicio que digamos sirva para quemar muchas calorías. Cuando le echo muchas ganas, llego a caminar unos 7 ú 8 kilómetros, lo cual me sirve para quemar 350 calorías aproximadamente. Llegando a mi casa me zumbo un vaso de exquisita Coca-Cola y ¡listo! ahí fueron recuperadas las mismas.

Más bien, mis caminatas lo que buscan y ciertamente logran es lo siguiente:

aves selva bajaa) Contacto con la naturaleza. La ciclopista está rodeada de árboles y arbustos, los cuales tienen en sus ramas diversos pájaros, ardillas, insectos, y muchos de ellos, flores. Cuando salgo por la noche, las flores sueltan un aroma…mmmm… celestial. Cuando salgo de día, los pájaros están pía y pía, comunicándose quien sabe qué cosas muy interesantes. Cuando salgo a las 6 pm, exactamente a esa hora, la bandada de “piches” se van volando todos juntos hacia los árboles donde pasarán la noche, que sospecho son los de la glorieta del “Pocito”. Van haciendo mayúsculo escándalo, y cuando llegan a su árbol, antes de quedarse dormidos, también pegan unos cuantos gritos.

luna llenab) La luna y las estrellas. Cuando salgo a caminar de noche, la luna me acompaña y camina conmigo. A veces, también hay muchas estrellas. Hay tramos a los que no llega la iluminación artificial y se pueden apreciar las bellas estrellas del cielo yucateco, bellísimas, en todo su esplendor. De la luna, ¿qué más puedo decir si no se ha dicho todo? Tanto si es redonda o en cuarto creciente o cuarto menguante, con su conejo o sin su conejo, la luna es una excelente compañera echándome luz y siendo eternamente bella bella cada vez que me la encuentro.

c) Mis pensamientos…NOT. La “loca de la casa” que decía Santa Teresa. Todos tenemos en nuestros cerebros una loca que nos está diciendo cualquier cantidad de pendejadas y tonterías. Alimentada por mi ego, la pobre loca que habita mi cerebro, rara vez tiene razón. Prefiero que esté callada la condenada. Cuando puedo o quiero caminar más de 4 km, mejor aún superando la barrera de los 5 kms, la loca se queda callada. Es cuando me comienza a dar trabajo el esfuerzo de caminar, empiezo a sentir un poco que los músculos me molestan y que tengo que concentrarme en mi respiración. Esos momentos son mágicos, que es cuando estoy realmente viviendo aquí y ahora. Son momentos maravillosos, cuando mi ego se queda en silencio.

d) Mi música. Siempre salgo a caminar con mi teléfono al cual he dotado de una buena dotación de canciones, que pueden ser animadas como “Tarzan Boy” o nostálgicas como “Life in a Nothern Town” o tristes como “Blower’s Daughter” o buenísimas para elevar el paso y el ritmo como “Stayin Alive” pero no la versión de los Bee Gees, sino la versión de N-Trance.  Amo la música y salir a mis caminatas me da la oportunidad de escuchar por lo menos una hora si no es que hora y media de excelentes canciones.

20171231_161332Pues bien, helo aquí. La felicidad no tiene nada que ver con dinero. Salir a caminar me cuesta cero pesos. Gracias a Dios que tengo un par de extremidades para caminar, que tengo la ciclopista cerca de mi casa y que tengo un lindo teléfono para oír la música. Gracias a Dios por todos los árboles, pájaros y flores que me encuentro y Gracias a Dios por la luna, que ciertamente no la puso ahí para mi, pero que me gusta pensar que la puso ahí para que me acompañe en mis caminatas.

 

Qué pasará en el 2018

Resultado de imagen para crystal ballEste 24 de diciembre, que acaba de pasar, se intercambiaron regalos entre mis familiares, y a mi me tocó una magnífica bola blanca. De esas bolas blancas de cristal que sirven para ver el futuro. Pude ver claramente todo lo que sucederá en el 2018. Aquí se los comparto.

ELECCIONES: AMLO ganará las presidenciales. Nos guste o no. Vladimir Putin ganará también las elecciones en Rusia, en el mes de marzo, también nos guste o no. En Yucatán, ganará Mauricio, con toda seguridad. Y no se llevará nada bien con AMLO. Los demócratas ganarán las elecciones en noviembre de EUA en ambas cámaras. No se construirá ni un solo muro en ninguna frontera en todo el mundo.

Resultado de imagen para mundial rusia 2018DEPORTES.- Mundial de Rusia 2018: México campeón. Andy Murray ganará los cuatro Grand Slams: Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open. Los gloriosísimos PUMAS de la UNAM ganarán en los dos torneos de apertura y cierre del 2018, con tremendas golizas ante sus respectivos rivales, uno de ellos el Club América.

El número ganador del Melate será el siguiente: 02 08 12 23 30 55 33. En la entrega de los Oscares, en enero, harán diversos chistes acerca de confundirse con las papeletas, y la película “Three Billboards Outside Ebbing, Miss” ganará el Oscar a la mejor película.

Resultado de imagen para harryHarry y la chica Markle se casarán en mayo, el mismo día de la final de la Premier League. Yo iré a la boda y no al partido, ya que el Manchester no estará en la final. Por cierto, el papá de Harry (el verdadero) no será invitado. Ni hablar, no hay lugar para los dos.

Estas son las predicciones al momento. Si alguno de ustedes quiere saber acerca de un tema en particular, con mucho gusto, la bola de cristal estará para servirles de lunes a viernes de 6 pm a 8 pm. Previa cita.

 

El galán que ni caso me hizo

En los noventas, por ahí del 95, yo me moría por un muchacho que nunca me hizo el menor caso. No vamos a dar nombres. Digamos que su nombre empieza con O, así que le llamaremos “O”.

“O” era guapísimo. (Es, no se ha muerto) Si le preguntan a mis amigas, hay diferencias de opinión. Ellas no lo veían tan guapo. Están locas. En los años 90, era guapísimo. Cuando se acercó a sacarme a bailar aquella noche en Tequila Beach, quedé tan asombrada, que volteé la cabeza para ver atrás de mi, pensando que había alguien y que a ella invitaban al bailongo.

Image result for tequila beach

Hice todo lo posible para que “O” me hiciera caso. Nunca me hizo el menor caso. Entre las estrategias todas inútiles que apliqué se mencionan:

  • Pasar veinte veces en coche por su casa
  • Usar faldas muy cortas (estaban de moda)
  • Rezar muchas novenas -ya no recuerdo cuantas- a un santo que me dijeron era muy milagroso: San Chárbel
  • Rezar cientos de Rosarios e incluso coronas
  • Peregrinaciones a Izamal

Yo le prometía a Dios NS: Diosito… si me concedes ésta… haré lo que quieras… por favor Dios mio… me portaré bien… seré buena… haré apostolado… daré limosna…

NADA, el estimable “O” jamás que nunca me hizo el más mínimo caso.

GRACIAS A DIOS que no lo hizo. El buen “O” resultó ser un malísimo marido. Se casó con una chica muy guapa y buena, le puso los cuernos veinte veces, después tuvo otra mujer “fija”, acabó divorciándose y dicen por ahí que es metodista. (“metodista” no tiene nada que ver con ninguna organización religiosa)

Si Lucía de 2017 pudiera haber ido con Lucía de 1995 le hubiera dicho: “Lucía… de nada te sirven las faldas tan cortas… no sabes lo que te estás ahorrando… años de infelicidad y llanto… Lucía… CONFíA EN LA VOLUNTAD DE DIOS!”

Si me detengo a pensar, todas las cosas buenas y lindas y lo más preciado que tengo, todo es regalo de Dios, gratuito. No tuve ni que trabajar ni que esforzarme ni que rezar novenas y rosarios para recibirlo. Todos esos regalos son y han sido la VOLUNTAD DE DIOS. Opino que la oración, en realidad, debe ser un “estoy aquí a tus órdenes” más que una solicitud de cosas.

Hoy por hoy cuando se me ocurre que quiero algo con toda mi alma y empieza  mi mente (“la loca de la casa” que decía Santa Teresa) a fabricar estrategias e inventar caminos para conseguirlo, lo que hago es decir: Hágase tu Voluntad, y no la mía.

Lo que hago es rezar la oración que sigue, y seguimos tan contentos con nuestra vida.

Image result for dame serenidad

Thank you México

Me doy cuenta que he sido mal agradecida con México. Claro que he gritado como loca cuando juega la selección, he sentido mucha tristeza aquel partido contra Bulgaria, considero que la gimnasta Alexa Moreno es maravillosa, también estoy positivamente segura de que no fue penal, etc, etc. No va por ahí la cosa…
Desde niña siempre escuché como ambos mis papás hablaban maravillas de EUA, lugar donde ambos habían vivido muchos años. Eran los años 70, años en que un grupo de políticos de un partido que se llama PRI hicieron porquería y media con este país. Entiendo que antes de 1970 en el país había estabilidad, habían pobres pero  no tanto y podía una familia vivir más o menos tranquilamente con el sueldo de uno.
Cuando yo era niña todas las mamás de todas nosotras no trabajaban y eramos familias numerosas, en mi casa éramos cuatro hermanos, en otras casas hasta cinco o seis hijos, cuando menos tres hijos. Eran rarísimo encontrarte a alguien que era hijo único o que solamente tenía un hermano.
Sin embargo, las crisis llegaban cada seis años, el dolar subía de precio y la preocupación económica se sentía en el ambiente aunque uno no pudiera hacer nada al respecto. Si tienes 7, 10, 12 años, no puedes hacer nada al respecto.
Además, aquí en Yucatán, había un convencimiento una convicción de que nosotros en realidad no pertenecíamos a México. No somos mexicanos, somos yucatecos. Where are you from? I’m from Yucatán. En los años ochentas habían un chorro de bardas pintadas por todos lados que decían “Fuera Huaches” y luego en los años 90s TODOS los vehículos tenían banderitas de Yucatán y decían 100% yucatecos.
Image result for miguel alemán valdes
En mi infancia las voces adultas que yo escuchaba (quienes ya murieron todos ellos) de que había aquí más calidad humana que el resto del país, ¡como nos vamos a comparar con el resto del país, qué mas quisieran ellos!, nosotros, descendemos de los mayas, tuvimos nuestras haciendas, éramos prósperos y ricos, pinche Cárdenas pinche huach que nos quitó las haciendas, mira a los ejidatarios muriéndose de hambre, eramos más felices con Don Porfirio….
En la escuela donde yo estudié NO se hacían honores a la bandera. Ahora se hacen todos los lunes en la misma escuela que es donde van mis hijos. Estudiábamos historia de México muy generalizada: que si Hidalgo nos idependizó de los españoles. Que si Juárez hizo las leyes de reforma y nos liberó de los Habsburgo. Que si Porfirio Díaz era un dictador y Madero lo sacó de la presidencia. Esto creaba confusiones en mi cabeza porque en los libros decía eso y en las casas nos decían que “nada bueno se ha hecho en Mérida desde don Porfirio. Don Porfirio hizo las vías de ferrocarril, el Centenario, el Hospital Psiquiátrico, etc etc y desde eso nada bueno se ha hecho en Mérida y menos en Yucatán” “Juárez era un indio que se creía mucho y él mismo odiaba a los indios” “Hidalgo era un cura que tenía hijos” ¡Dios mio! no se puede ser cura y tener hijos, pensaba mi cabecita a los 8 o 10 años de edad.
Pero lo peor eran las crisis económicas, las de Echeverría, López Portillo y De la Madrid. -Vivimos asfixiados de 1970 a 1988, sentimos un poco de aire hasta que llegó Salinas, un “buen presidente” decían aquellas voces, las mismas voces.
Veo como otras personas de otros países aman a su país, se sienten parte de una identidad nacional y yo, pues no tanto, ya que soy yucateca y el lugar donde nací y donde vivo tiene playa, tiene mar, tiene cenotes, tiene ruinas mayas, tiene una ciudad preciosa que es Mérida, es una ciudad segura, sin contaminación etc etc etc
Yo viví en la ciudad de México 5 años y ahí si pude percibir el amor por el país, la veneración hacia la bandera, la emoción de ser mexicanos, pero lo percibía como cosa de “ellos” como cuando vas al cine a ver una película, eso es algo que sienten ellos no nosotros los yucatecos, no yo, Lucía.
México es un país que nos ha dado tanto, mi pasaporte dice México, la bandera es preciosa es la más bonita del mundo. Tenemos abundancia de recursos vivimos bien y tranquilos, tenemos la posibilidad de seguir generando aspiraciones y metas y objetivos y eso lo estamos logrando aquí en México.
Image result for mexico
La gente en México es buena. ¿Cuánta gente he conocido en 47 años que llevo de vida? digamos ¿un par de miles? puedo afirmar que el 95 por ciento de esos dos mil mexicanos que he conocido son gente buena. La poca gente muy negativa que he conocido uno es de Argentina (sorry no se valen las generalizaciones) y los otros no son malos, están confundidos son ignorantes o tiene hambre y los han engañado tantas veces que de “buenos días” ya son agresivos.
Así que, viva México, viva mi país, vivan los héroes que nos dieron patria, viva México, país abundante país lleno de amor y  recursos y gente buena.

Pablo Rapa-Nui

Cuando yo estaba chava, adolescente, una razón suficiente para no salir con mis amigas era “mi papá no quiere”.

Le preguntaba a mi papá #pájaro: “Papá, puedo salir con mis amigas” y muchas veces, muchas veces, la respuesta de #pájaro era “no, no quiero que salgas. Quiero que te quedes aquí (en la casa)”

Yo, me encogía de hombros y ni modo, otro día será. Nunca sentí que era motivo para cortarse las venas porque siempre me ha gustado estar sola y siempre me he entretenido escuchando música, leyendo o escribiendo mis tonterías.

Fluida y Eléctrica mis hermanas, se casaron y se fueron de la casa muy jóvenes, Fluida tenía 19 y Eléctrica 21. Mi hermano Rafael también se fue muy joven a EUA. Yo tenía 12 años y en la casa de cuatro hermanos, solamente quedaba yo. Tal vez  por eso, #pájaro no estaba proclive a dejarme salir. Tal vez pensaba “se van demasiado pronto, mejor aprovecho ahora que puedo”

El sábado pasado mi hijo Pablo viene y me dice “¡mamá! ¿puedo ir al cine con Fulanito? vamos a ver Cars a la Plaza Altabrisa” La respuesta fue NO, y boba de mi, comencé a darle razones:

“No hijo, no tengo dinero hijo tuve que hacer unos pagos” “¡Yo tengo!” me dice Pablo y procede a darme una explicación de cómo vendió una de esas cositas que se conforman de tres círculos y que usan para girar entre los dedos y por lo tanto, cuenta con 300 pesos.

“No, hijo, de todas formas, aunque tengas dinero, hoy ya dí muchas vueltas en coche y estoy cansada, además hay una ropa que tengo que lavar, no puedo llevarte” rápidamente, Pablo tenía la respuesta a la mano “¡Me voy en UBER!”

Esto me hizo reír. “Tú no te vas en UBER a ningún lado” “¿porqué?” “Porque estás muy chico y puede ser peligroso” “Fulanito de tal, ¡¡su mamá lo deja ir en UBER!!” “Me vale gorro, Fulanito no es mi problema, ¡¡mi problema en este minuto eres tú!!”

En ese momento, la discusión se ponía más acalorada. Me encontré a mi misma dándole explicaciones a mi hijo de 14 años acerca de mis desiciones! Y me acordé, como un rayo de luz, del #pájaro diciéndome: “no puedes ir, no quiero que vayas, quiero que te quedes en tu casa”

Así que le dije: “Pablo, no puedes, no quiero que vayas, quiero que te quedes en la casa”

Pablo estaba lleno de asombro. No podía entender que no necesito razones. “No quiero” es una razón más que suficiente, y lo seguirá siendo, mientras dependa de mi y de su papá, financiera, emocional y físicamente. Así está organizado este mundo y yo no voy a cambiarlo.

Lo único que pudo hacer Pablo, toda la tarde, es poner una cara de tres metros de largo por dos de ancho, que las cabezas gigantes de la isla de Rapa Nui, se quedan imbéciles a su lado.

Asimismo, nos hizo partícipes de su aburrimiento y en marcado contraste, lo divertido que estaban los otros niños, varias veces durante la tarde, a lo  cual nosotros, el papá y yo, lo ignoramos olímpicamente.

Así es la vida…

Image result for rapa nui

Aquella vez que abandonamos a mi mamá en Valladolid

Principios de los ochentas… Reagan, Tatcher, Gorbachev… ninguno de ellos tiene nada que ver con la historia que voy a contar a continuación.

A principios de los ochentas, mi hermana Fluida vivía en Los Angeles, CA. Había pasado algunos días de vacaciones con nosotros en Mérida, acompañada de su amiga Debra, quien era cubana, radicaba también en LA y no era capaz de mantenerse callada ni cinco minutos.

Para regresar a LA, Fluida no consiguió vuelo más que saliendo de Cancún. Así que un buen día, salimos de Mérida con destino a Cancún mis dos papás, (es decir mi mamá y mi papá #pájaro), Fluida, la cubana Debra y yo, en un vehículo de la VW que ya descontinuaron marca Corsar.

En aquellos entonces no había supercarretera ni nada de eso, así que tomamos la libre. Al entrar a Pisté, se ponchó una llanta del vehículo. #pájaro dijo varios insultotes muy fuertes en parte por la llanta ponchada y en parte por la cubana que no se había callado ni para tomar aire desde que salimos por la calle 65.

Se solucionó el problema de la llanta y tomamos rumbo hacia Valladolid, un poco con el reloj en contra. Paramos en esta ciudad oriental, y nos sentamos a comer. Terminamos nuestros sagrados alimentos y mi mamá dijo: “voy a dar la vuelta a la plaza grande” creo que lo que buscaba en realidad era alejarse de la cubana y de su verborrea aunque sea un ratito. Así que, mi mamá salió del restaurante y se encaminó hacia la plaza grande de Valladolid.

Se tardaron los meseros de Valladolid en sumar las cantidades y cuando terminó de pagar la cuenta, #pájaro se puso muy nervioso porque ya era tarde y el tiempo estaba justo para llegar al aeropuerto de Cancún.

Image result for valladolid yucatan

Nos subimos al coche y #pájaro manejó a la plaza grande para buscar a mi mamá. Dimos varias vueltas a la manzana. Nada. Dimos varias vueltas a las cuadras cercanas. Nada. Fuimos a la terminal de camiones. Nada. A todo esto, la cubana también se había puesto más nerviosa lo que aceleró su discurso y la velocidad de sus palabras se incrementó de 500 a 1000 unidades por segundo.

Presionado por la hora de salida del avión, por mi mamá que no aparecía, y por la chingada cubana que no se callaba, #pájaro dijo otros varios insultotes, y agarró carretera hacia Cancún, inevitablemente dejando a mi mamá tirada en Valladolid. No tiene ni caso comentar que estamos a principios de los ochenta y que no había ni medio teléfono celular ni nada de eso.

Llendo con el tiempo definitivamente en contra, aceleró lo más que pudo, se voló todos los altos y los topes que habían (y eran mucho en aquel entonces) en la entrada al aeropuerto de Cancún, y apenas hubo chance para que Fluida y la cubana parlanchina se bajaran del coche medio en marcha y a sus maletas y rodaran por el asfalto, correr hacia la terminal y tomar el avión con destino a LA.

Cumplido el cometido “safe in home” #pájaro y yo agarramos hacia Valladolid, llendo mucho más despacio, con la intención de encontrar a mi mamá todavía ahí sentada en alguna banca de la plaza grande. Al llegar ya había oscurecido. Nos bajamos en un hotel, que se llamaba “San Luis” y #pájaro pidió el teléfono. Marcó el 20774, el número que teníamos en la casa de Itzimná donde vivíamos.

-¿Bueno? -se oyó la voz de mi mamá que contestaba el teléfono

Cuando vio que pasaron los minutos (que no las horas) y no aparecimos, mi mamá simplemente tomó un camión y se fue a Mérida. En esta vida no hay porqué complicarse.

#pájaro y yo dormimos en el hotel San Luis, y nunca olvidaré que al día siguiente desayunamos en el mercado, salbutes y jugo de naranja.

Escribo estas líneas en Valladolid, Yucatán, el 21 de abril de 2017. Hace más de treinta años de lo sucedido. Ambos #pájaro y mi mamá ya murieron. Fluida vive en Mérida. Y la cubana… ¿qué habrá sido de la cubana?

Cómo ser perfectamente infeliz

No soy una persona feliz.

Cuando digo esto a la gente, ellos infieren que soy infeliz. Asumen que mi estado es binario: o soy un triunfo de dicha o soy un desgraciado miserable. No reconocen un espectro, solamente dos estados: ser feliz o ser infeliz.

Image result for binaryYo nunca he sido “feliz”… he sentido alegría, contento, satisfacción, me he sentido bendecida. Todos esos sentimientos son efímeros o de poca duración. Ser “feliz” implica permanencia. Implica que he completado todos los pre-requisitos y ahora puedes sentarte en el tope de mi pila gigante de felicidad para siempre. Implica que he ganado. He vencido al jefe del final. Lo logré. Soy un triunfo. Soy increíble. Soy completa.

Cuando he disentido de la idea de felicidad, el argumento en contra siempre es el mismo: “es acerca del viaje”. Eso no es, tampoco. La conversación acerca del “viaje” (o trayecto, o camino) viene aparejada con la idea de que el “viaje” es uno alegre, lleno de sonrisas y diversión y alegría. Asimismo, los viajes requieren puntos de llegada, requieren tener un fin; de otra forma no eres Frodo, eres un vagabundo llendo de un lado a otro con una pieza de joyeria robada.

El problema con la idea de “felicidad” es como lo que sucede con Plutón. Hace varios años, Plutón perdió su categoría como planeta, lo cual causó muchas quejas y controversia. Sin embargo, Plutón nunca fue el problema. La palabra “planeta” viene del griego, significa “vagabundo”. Describe cuerpos que se mueven en el cielo en contraste con las estrellas que son fijas. Es una forma muy simple de describir algo tan complejo como un planeta. Plutón no es un planeta debido a que nuestra definición de “planeta” no es muy buena.

Así que, yo no soy feliz, debido a nuestra definición de “feliz” o “felicidad”, no es muy buena. Es una palabra monocromática que se utiliza para decribir un rico y conplejo espectro de sentimientos humanos.

En lugar de eso, me mantengo ocupada, interesada y fascinada. Hago cosas que son significativas para mi, aunque no siempre me hagan feliz.

Mi familia es lo más importante, mis hijos, mi esposo, es lo más importante para mi. Como cualquier mamá, si mis hijos, esposo y personas más cercanas están bien, yo estoy bien. Todo lo que hago y pienso tiene que ver de una forma u otra con ellos. 

Me gusta mi trabajo. La mayoría de los días, me obligo a dejar de trabajar para irme a mi casa. Hay días mejores y hay días peores. La mayoría de los días son buenos. Antes de tener hijos era workaholic, la primera en llegar, la última en irse. Ahora lo sigo siendo, con la diferencia de que mis hijos son más importantes, así que a la hora de la salida, agarro mis chivas y me voy a mi casa.

Hacer reír a las personas es muy importante para mí. Creo que hacer reír es una forma real de dar amor. Hacer reír a mis hijos y esposo es casi el paraíso. 

El tenis es muy importante para mi. Me emociona, o entristece, me siento feliz o me siento triste. Ocupa horas de mi vida y considero que es tiempo perfectamente bien invertido. 

Me gusta caminar. Comencé hace algunos años, cuando llegamos a vivir en Cholul, donde hay una larga ciclopista. Hoy por hoy camino entre seis y ocho kilómetros en días alternos. No lo hago diario por falta de tiempo y porque me duelen los huesos. Se ha covertido en un vicio y en una pasión para mi.

Escucho música, busco música, guardo música, compro música, investigo sobre música. No concibo mi vida sin música. 

Hago estas cosas porque las encuentro significativas. Las encuentro atractivas. Hago todas estas cosas porque me gusta sentirme interesada y desafiada. No estoy feliz, estoy ocupada y me mantengo interesada. ¡OK!

(Texto tomado de “The Oatmeal” se puede ver el original aquí. Excepto la parte en itálicas que es mía.)

Dios no quiere que me vaya de Mérida

Mérida es el mejor lugar para vivir del mundo, según dicen los entendidos y yo también lo digo. Es un lugar bonito, seguro y relativamente libre de contaminación. El calor de 40 grados solamente está en  nuestras mentes, no está en la realidad. Así que, Mérida es perfecto.

Cuando yo era niña en los años 70, en México había un presidente decididamente de izquierda. Se llamaba (se llama, el hombre tiene 95 años y no se ha muerto) Luis Echeverría Alvarez.  Tal vez por el ejemplo de la Cuba castrista y otros países, lo cierto es que LEA era decididamente de izquierda. Lo primero que hizo nomás llegar a la presidencia fue nacionalizar el azúcar. Su discurso era populista al extremo. Su esposa se vestía de china poblana a la menor provocación.

Image result for luis echeverria

La cosa es que en mi casa, mi papá, #pájaro, estaba seguro de México se convertiría en otra Cuba más pronto que tarde. Así que procedió a tramitar mi pasaporte y  mi visa para que pudiéramos irnos sin problemas a vivir a los Estados Unidos de América, ya que en este México comunista no nos íbamos a quedar.

Hasta aquí todo muy bien, solamente qué, quiso el destino que mis tres hermanos y  mis dos papás tuvieran residencia en ese país vecino del norte. Ignoro el nombre correcto: “green card” “social security number” lo que sea, ellos podían entrar y salir libremente de Estados Unidos, quedarse el tiempo que quisieran… y yo no.

Fluida y Eléctrica, my sisters, me lo recordaban cada 5 minutos: “nosotros nos vamos a ir a Estados Unidos…  ¡y tú te vas a quedar aquí! ¡Sola!!” Recuerdo claramente a mi misma imaginándome en la casa sola para mi. Esto fue en 1975 ó 76, así que yo tendría 5 ó 6 años. La idea de vivir yo sola en mi casa de Itzimná no me parecía tan mala idea. Desde entonces hasta ahora, valoro significativamente mi soledad.

Total, que nunca hubo revolución comunista, no nos fuimos a ningún lado, Fluida y Eléctrica se casaron y lo más lejos que llegaron fue a sus respectivas casas, una en la misma colonia Itzimná y la otra en Villas la Hacienda.

Pasan los años, y voy y me caso con un chileno. Su país de donde es él se llama “República de Chile”. Es un país con muy poca corrupción, con alto nivel educativo, pujante economía y por si fuera poco, muy bello. Así que, de repente hemos acariciado la idea de pasar algunos años por allá, en la República de Chile.

Mi esposo tiene “residencia” aquí en México, se llama FM algo, no recuerdo si FM2 ó FM3. Puede hacer prácticamente de todo menos ser mesero ni trabajar en un restaurante. ¿porqué será? ¿será porque los meseros pueden pasar oscuros secretos de estado a los parroquianos? Ni idea.

Total, que cada cierto tiempo mi esposo tiene que ir a Cancún a renovar su residencia. En Cancún hay un consulado de la República de Chile y la señora que realiza el trámite es muy amable y al parecer ha hecho buenas migas con Ricardo.

Uno de esos viajes, Ricardo le dice: “tengo dos hijos, ellos, ¿podrían ser chilenos?” “¡Claro! ¡Sin problema!” le dice la señora del consulado. “Traígame sus actas de nacimiento y en cuanto cumplan sus 18 años de edad, el trámite es casi automático. Por ser hijos de chileno, son chilenos también” Mi marido encantando ante la facilidad del asunto. ¡”Qué bien!”, le dice, “¿y mi esposa?” “NO — responde la cónsul– su esposa NO”.

Image result for no

“¿QUÉEE? ¿porqué no? ¡¡hace más de diez años que nos casamos!!” La sra del consulado fue enfática: “No es tan sencillo tratándose del cónyuge. Tiene que vivir dos años en la República de Chile, presentar un examen y si lo aprueba, se evalúa su caso”

Así qué, esto ha sido mi vida… rodeada de gente que puede vivir en otro país, sin poder yo vivir en ese otro país. Por eso digo: Dios no quiere que me vaya de Mérida. 

Liverpool

Liverpool pueden ser una de dos cosas: la ciudad del Reino Unido donde nacieron los cuatro Beatles. O la tienda departamental que tiene sucursales en varias ciudades de la República Mexicana y que es parte de nuestra vida.

La característica principal de Livepool es que es carísima. ¡¡NO!! Es que es color rosa. ¡¡NO!! bueno sí es rosa pero no es esa su característica principal. Su cualidad más preponderante es que las señoritas que atienden son extremadamente amables.

Cuando mis hijos eran chicos, me gustaba llevarlos y dejarlos que se muevan libremente mientras yo hacía “window shopping” uno gateaba y el otro caminaba, se subían se bajaban, agarraban tocaban quitaban ponían y nunca nunca me dijeron nada las encargadas. Una vez escuché por el altavoz “la mamá de Pablo. Su hijo está en el departament de crédito. La mamá de Pablo. Su hijo está en el departamento de crédito” Yo ni cuenta me había dado que mi hijo se había alejado. Llego a buscarlo, aterrada, y Pablo comiendo una paletita como si nada. Desde eso, siempre le digo a Pablo que lo compré a 18 meses sin intereses.

Image result for liverpool es parte de tu vida

Al día de hoy, mis hijos ya no me acompañan. Y, las empleadas son amabilísimas siempre. “Señorita. Este vestido. ¿Me lo trae en una talla más pequeña?” La señorita pone cara de esfinge, y me trae la talla más pequeña. “Señorita. ¿Me ayuda a cerrar el cierre?” “Con gusto, señora Cervera” La señorita hace esfuerzos  notables para cerrar el cierre sin dañar la prenda. “Señorta. Me trae un par de medias del área de lingerie?” “Claro que sí, sra. Cervera” La pobre señorita se lanza al departamento correspondiente y me trae las medias. Me pongo las medias, y ahora sí, con todo en su lugar, le digo “Señorita. Ayúdeme a cerrar el cierre” La Señorita lo logra! ¡Triunfa! algo sudorosa, siempre con la mejor actitud y una sonrisa.

Ya que cierra el vestido, no me acaba de gustar. “Chispas. (pienso) Qué pena no comprar el vestido. La pobre señorita ya chambeó para ganarse su comisión”

Otra cosa: nunca sé si debo de colgar las prendas que me probé, si debo ponerlas en los “racks” o ellas se encargan.

Llegas a pagar el vestido y la Señorita te dice la frase mágica: “¿Se lo cargo a presupuesto o a meses sin intereses?

Mi marido dice que los meses sin intereses son el diablo y tiene razón. Le suben el precio por lo menos un 40% y te lo venden a meses … “sin intereses” Conozco una persona que se compró un perro a meses sin intereses. El perro  se escapó de la casa a los seis meses y durante doce meses más siguió pagando el perro que ya ni tenía. Los meses sin intereses están padres al principio, luego es una monserga estar pagando y pagando algo que ya ni te hace ilusión.

Pero… ¿quién resiste los meses sin intereses?